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Introducción
Si tu explotación porcina está ubicada en una zona vulnerable a nitratos, o si se encuentra cerca de una de ellas, debes conocer con exactitud qué obligaciones legales implica esta designación. Las restricciones pueden afectar a la cantidad de purín que puedes aplicar al suelo, a los periodos de aplicación permitidos y a la capacidad mínima de almacenamiento que debes tener.
En España, la designación de zonas vulnerables a nitratos ha aumentado significativamente en los últimos años. No cumplir con los programas de actuación puede significar multas elevadas, la revocación de la licencia de actividad e incluso la paralización de la explotación.
¿Qué es una zona vulnerable a nitratos?
Son zonas geográficas en las que las aguas superficiales o subterráneas contienen o pueden llegar a contener más de 50 mg/L de nitratos, o en las que se observa eutrofización, o donde los ecosistemas acuáticos corren riesgo de contaminación por nitratos de origen agrario.
La Directiva 91/676/CEE (Directiva Nitratos) obliga a todos los estados miembros de la UE a identificar estas zonas y a establecer programas de actuación específicos para reducir la contaminación por nitratos.
En España, más del 25% del territorio ya está designado como zona vulnerable a nitratos. Las comunidades autónomas con mayor superficie designada son Castilla-La Mancha, Andalucía, Murcia, Aragón y Cataluña.
¿Qué restricciones implica estar en zona vulnerable?
Límite de nitrógeno aplicable al suelo
La restricción más importante es el límite de 170 kg de nitrógeno total por hectárea y año que puede aplicarse en forma de estiércol o purín. Este límite incluye tanto el nitrógeno en forma amoniacal como el nitrógeno orgánico.
Para el purín de cerdo, que tiene una concentración típica de 2-4 kg N/m³ (según el tipo de purín y la alimentación), esto supone que se pueden aplicar entre 42 y 85 m³ de purín por hectárea y año como máximo. Si tienes más purín del que puedes aplicar en tu superficie agrícola, necesitas capacidad de tratamiento o acuerdos con terceros.
Periodos de restricción de aplicación
En zonas vulnerables, existen periodos del año en los que está prohibido aplicar purines al suelo. Los periodos exactos varían según la comunidad autónoma y el tipo de cultivo, pero con carácter general:
- Otoño-invierno: generalmente prohibida la aplicación de octubre a febrero-marzo en cultivos sin demanda activa de nitrógeno.
- Suelos encharcados, helados o con nieve: siempre prohibida la aplicación.
- Zonas de pendiente elevada: restricciones adicionales para evitar la escorrentía.
Capacidad mínima de almacenamiento
Para poder respetar los periodos de restricción, la normativa exige una capacidad de almacenamiento de purines mínima. En zonas vulnerables, esta capacidad suele ser de 5-6 meses de producción, frente a los 3 meses que se exigen en zonas no vulnerables.
Plan de gestión de estiércol
Las explotaciones en zonas vulnerables deben elaborar y llevar un registro de su Plan de Gestión de Estiércol (PGE), documentando la producción de purines, las aplicaciones realizadas, las parcelas receptoras y los análisis de suelo y purín. Este registro puede ser requerido en cualquier inspección ambiental.
¿Cómo saber si tu granja está en zona vulnerable?
Cada comunidad autónoma publica en su diario oficial los mapas de zonas vulnerables, que se revisan periódicamente (cada 4 años como mínimo según la Directiva). Las formas más habituales de comprobarlo son:
- Consultar el visor geográfico de tu comunidad autónoma o el SIGPAC (Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas).
- Contactar con la consejería de agricultura o medio ambiente de tu comunidad autónoma.
- Consultar con un técnico especializado en gestión de residuos ganaderos.
Consecuencias de incumplir en zona vulnerable
Las sanciones por incumplimiento de los programas de actuación en zonas vulnerables son de competencia autonómica, pero pueden incluir:
- Multas que pueden alcanzar los 100.000 euros en casos de contaminación grave.
- Obligación de restaurar el daño ambiental causado (costes adicionales muy elevados).
- Revocación de la licencia de actividad ganadera.
- Exclusión de las ayudas de la PAC (Política Agrícola Común), que exigen el cumplimiento de la condicionalidad en materia de nitratos.
La pérdida de las ayudas PAC por incumplimiento de la condicionalidad de nitratos puede suponer una pérdida de varios miles de euros al año, dependiendo del tamaño de la explotación.
Soluciones para granjas en zona vulnerable
Si tu explotación está en zona vulnerable y tienes dificultades para cumplir con los límites de aplicación, las principales alternativas son:
Ampliar la superficie agrícola disponible
La solución más sencilla en teoría es aumentar la superficie de aplicación mediante arrendamiento de tierras o acuerdos de cesión con agricultores de la zona. Sin embargo, en zonas con alta densidad ganadera esto puede ser difícil o muy costoso.
Tratar el purín para reducir su carga en nitrógeno
Esta es la solución más eficaz a largo plazo. Tecnologías como la nitrificación-desnitrificación biológica o la eliminación electroquímica de nitrógeno de Safeland permiten reducir hasta un 80-90% el contenido en nitrógeno amoniacal del purín líquido, convirtiendo el efluente tratado en agua apta para reutilización o vertido.
Exportar la fracción sólida
Si instalas un separador de sólidos, la fracción sólida (con alto contenido en fósforo y nitrógeno orgánico) puede exportarse a zonas con déficit de materia orgánica en el suelo, reduciendo la carga de nitrógeno que tienes que gestionar en tu zona.
Preguntas frecuentes
❓ ¿Puede mi zona pasar a ser vulnerable aunque ahora no lo sea?
Sí. Las zonas vulnerables se revisan cada 4 años como mínimo, y pueden ampliarse si se detecta un deterioro de la calidad del agua subterránea o superficial. Es conveniente seguir la situación normativa de tu zona.
❓ ¿Hay diferencia entre zona vulnerable y zona de alta actividad ganadera?
Son conceptos diferentes. La zona vulnerable se designa por la calidad del agua. La zona de alta actividad ganadera (ZZAAG) o zona de especial protección se designa por la densidad de animales y puede implicar restricciones adicionales independientes de la designación de zona vulnerable.
Conclusión
Estar en zona vulnerable a nitratos es una realidad cada vez más frecuente para las granjas porcinas españolas. Entender qué implica esta designación, qué límites se aplican y qué soluciones existen es fundamental para mantener la actividad y evitar sanciones.
Safeland puede ayudarte a evaluar tu situación actual y a diseñar una solución de tratamiento adaptada a tus necesidades, tanto si estás en zona vulnerable como si quieres anticiparte a una futura designación.


