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27/02/2026Electroquímica aplicada al tratamiento de purines: cómo funciona exactamente
Introducción
La tecnología electroquímica aplicada al tratamiento de purines es la especialidad de Safeland y, en los últimos años, ha ganado reconocimiento como una de las soluciones más eficientes y versátiles para la problemática del nitrógeno en purines porcinos.
A diferencia de los tratamientos biológicos (que dependen de microorganismos sensibles a las condiciones del purín) o de los tratamientos físico-químicos convencionales (que requieren grandes cantidades de reactivos), la electroquímica utiliza la electricidad como principal “reactivo” para transformar los contaminantes directamente en el reactor.
En este artículo explicamos, con el mayor rigor técnico posible pero con un lenguaje accesible, cómo funciona exactamente este proceso y por qué puede ser la solución más adecuada para tu explotación.
Principio básico de la electroquímica aplicada al agua
La electroquímica aplicada al tratamiento de agua o purines se basa en hacer pasar una corriente eléctrica a través del líquido a tratar mediante electrodos sumergidos. Esta corriente provoca reacciones de oxidación y reducción (redox) directamente en la interfaz electrodo-líquido y genera intermediarios reactivos en el seno del líquido.
Los dos procesos electroquímicos fundamentales en el tratamiento de purines son la oxidación directa (en la superficie del ánodo) y la oxidación indirecta mediada por cloro activo generado in situ a partir del cloruro presente de forma natural en el purín.
¿Cómo se elimina el nitrógeno amoniacal por vía electroquímica?
El nitrógeno amoniacal (NH₄⁺ / NH₃) es el contaminante principal del purín de cerdo desde el punto de vista normativo. El proceso electroquímico de Safeland lo elimina mediante el mecanismo conocido como oxidación electroquímica mediada por cloroaminas, que simplificado funciona así:
- El cloruro presente en el purín (Cl⁻) se oxida en el ánodo generando cloro activo (Cl₂ / ClO⁻ / HClO).
- El cloro activo generado reacciona con el amoniaco formando cloroaminas (NH₂Cl, NHCl₂, NCl₃).
- Las cloroaminas se descomponen y el nitrógeno se convierte en nitrógeno gas (N₂) inerte, que escapa a la atmósfera de forma inofensiva.
- Simultáneamente, el cloro activo residual se reduce en el cátodo o se descompone naturalmente en el seno del líquido, sin generar subproductos clorados de preocupación en las condiciones de operación del proceso.
El resultado neto es la transformación del nitrógeno amoniacal en N₂, que representa el 78% del aire que respiramos y es completamente inocuo.
La oxidación electroquímica mediada por cloro activo es la misma tecnología que se usa para la desinfección del agua potable en muchos países, pero aplicada aquí a la eliminación de nitrógeno en purines concentrados. Safeland ha optimizado las condiciones de operación (densidad de corriente, pH, temperatura, tiempo de retención) específicamente para purines porcinos.
¿Qué más elimina la tecnología electroquímica?
Fósforo
La corriente eléctrica provoca la precipitación del fósforo disuelto en forma de fosfatos de calcio y magnesio, que se depositan como sólidos en el fondo del reactor y pueden recuperarse como fertilizante de liberación lenta.
Patógenos (bacterias y virus)
El cloro activo generado in situ tiene una potente acción desinfectante. Los patógenos presentes en el purín (Salmonella, E. coli, virus porcinos) se inactivan eficazmente durante el tratamiento, lo que es especialmente relevante si el efluente tratado va a reutilizarse para riego o va a entrar en contacto con cultivos alimentarios.
Materia orgánica (DQO y DBO)
La oxidación electroquímica degrada también una parte de la materia orgánica del purín, reduciendo la DQO (Demanda Química de Oxígeno) y la DBO (Demanda Biológica de Oxígeno) del efluente. El grado de reducción depende del tiempo de retención y la densidad de corriente aplicada.
Color y turbidez
El tratamiento electroquímico produce una notable mejora visual del efluente: el purín de color oscuro y lechoso se transforma en un líquido mucho más claro y menos turbio, lo que refleja la descomposición de los complejos orgánicos coloreados.
El equipo: componentes del sistema Safeland
Reactor electroquímico
Es el corazón del sistema. Consiste en un conjunto de placas electródicas (ánodos y cátodos) de materiales de alta durabilidad (óxido de titanio revestido con metales del grupo del platino, o grafito modificado) sumergidas en el purín a tratar. La corriente continua se aplica mediante una fuente de alimentación de potencia regulable.
Sistema de pretratamiento
Antes de entrar al reactor electroquímico, el purín pasa por un separador de sólidos para eliminar los gruesos que podrían dañar los electrodos y reducir la eficiencia del tratamiento. La separación previa es imprescindible para el buen funcionamiento del sistema.
Sistema de control y automatización
Un sistema de control electrónico monitoriza en tiempo real los parámetros de operación: voltaje, intensidad, pH, conductividad, temperatura, y los parámetros del efluente (nitrógeno, etc.). La automatización permite optimizar el consumo energético y garantizar una calidad constante del efluente tratado.
Sistema de gestión de gases
Durante el proceso electroquímico se generan pequeñas cantidades de hidrógeno (en el cátodo) y cloro gaseoso (en el ánodo). El sistema incorpora ventilación forzada y, en algunos diseños, sistemas de captura de hidrógeno para reutilización energética.
Parámetros de operación clave
Densidad de corriente: 5 – 30 mA/cm² (determina la velocidad de reacción y el consumo energético).
pH de operación: 7 – 9 (el purín porcino suele estar en este rango naturalmente).
Temperatura: 10 – 35 °C (el proceso funciona bien en el rango de temperatura ambiente en España).
Tiempo de retención hidráulica: 2 – 8 horas (según el grado de eliminación de nitrógeno requerido).
Conductividad del purín: > 10 mS/cm (el purín porcino suele superar ampliamente este valor).
Ventajas del tratamiento electroquímico frente a otras tecnologías
- Sin adición de reactivos externos: el proceso no requiere añadir productos químicos. El cloro activo se genera in situ a partir del cloruro del propio purín.
- Robustez operativa: no tiene la sensibilidad de los procesos biológicos a las variaciones de temperatura, carga orgánica o presencia de inhibidores.
- Huella de carbono relativa: aunque consume electricidad, puede alimentarse con energía solar fotovoltaica, reduciendo su huella de carbono a mínimos.
- Versatilidad: puede tratar purines con distintos niveles de concentración y composición.
- Desinfección simultánea: el cloro activo generado desinfecta el efluente de forma natural.
- Escalabilidad: los sistemas pueden dimensionarse desde pequeñas granjas hasta grandes plantas de tratamiento comunitarias.
Preguntas frecuentes
❓ ¿Cuánta electricidad consume el tratamiento electroquímico?
El consumo típico oscila entre 5 y 15 kWh por m³ de purín tratado, dependiendo de la concentración de nitrógeno a eliminar y los parámetros de operación. Para una granja que trata 10 m³/día, esto supone un consumo de 50-150 kWh/día, equivalente a una instalación fotovoltaica de 20-60 kWp para autoconsumo.
❓ ¿El tratamiento electroquímico genera subproductos problemáticos?
El principal subproducto es el nitrógeno gas (N₂), que es completamente inerte. Se generan trazas de otros compuestos oxidados que quedan en el efluente líquido y son monitorizados para garantizar el cumplimiento de los límites de vertido. El sistema Safeland ha sido optimizado para minimizar la formación de subproductos de desinfección.
❓ ¿Qué calidad tiene el efluente después del tratamiento?
El efluente tratado por el sistema Safeland puede cumplir con los parámetros exigidos para vertido a cauce público o colector, o puede ser reutilizado para riego (dependiendo de la normativa de reutilización aplicable). Los valores típicos post-tratamiento son: N amoniacal <50 mg/L, DQO <500 mg/L (dependiendo del punto de partida), patógenos inactivados.
Conclusión
La tecnología electroquímica de Safeland representa una solución avanzada, probada y versátil para el problema del nitrógeno en purines porcinos. Su principal ventaja competitiva frente a otras tecnologías es la eliminación efectiva del nitrógeno sin dependencia de microorganismos, reactivos externos ni condiciones ambientales críticas.
Si quieres saber si esta tecnología es la adecuada para tu explotación, contacta con el equipo técnico de Safeland para un diagnóstico personalizado.


