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Introducción
La ganadería bovina es uno de los sectores productivos con mayor huella de carbono por kilogramo de producto generado. Los rumiantes emiten metano entérico durante la fermentación en el rumen, y sus purines y estiércoles emiten metano y óxido nitroso durante el almacenamiento y la aplicación. Sin embargo, una gestión inteligente de los purines puede reducir de forma significativa estas emisiones, mejorar la sostenibilidad de la explotación y abrir la puerta a certificaciones y mercados que valoran la producción baja en carbono.
En este artículo analizamos cuánto contribuyen los purines a la huella de carbono de una granja bovina, qué medidas son más eficaces para reducirla y qué mecanismos existen para acreditar y monetizar esa reducción.
¿Cuánto contribuyen los purines a la huella de carbono ganadera?
La huella de carbono de una explotación bovina de leche incluye varias fuentes de emisión. Según las metodologías de cálculo más utilizadas (FAO GLEAM, ISO 14067, Huella de Carbono de Producto IPCC):
- Fermentación entérica (metano del rumen): representa el 50-60% de las emisiones totales de la explotación en equivalentes de CO₂.
- Gestión del estiércol y purines (metano + óxido nitroso): representa el 15-25% de las emisiones totales.
- Producción de piensos y forrajes (incluida la tierra de cultivo): el 20-30% restante.
La gestión de purines no es la mayor fuente de emisiones, pero es sobre la que el ganadero tiene mayor capacidad de actuar con tecnologías disponibles hoy.
Una vaca lechera produce en promedio entre 80 y 120 kg de CO₂ equivalente por tonelada de leche solo por las emisiones de su estiércol almacenado. En una granja de 200 vacas produciendo 8.000 litros/vaca/año, esto equivale a 130-195 toneladas de CO₂eq/año solo por la gestión del estiércol.
Emisiones de los purines bovinos: metano y óxido nitroso
Metano (CH₄) por almacenamiento anaerobio
El purín almacenado en balsas sin cubrir en condiciones anaerobias emite metano de forma continua. El factor de emisión depende de la temperatura media anual y del potencial metanogénico del purín. En el clima español, los factores de emisión de metano por almacenamiento de purín bovino oscilan entre 3 y 8 kg CH₄ por plaza y año (equivale a 84-224 kg CO₂eq/plaza/año, dado que el metano tiene un potencial de calentamiento de 28 veces el del CO₂ en 100 años).
Óxido nitroso (N₂O) por aplicación al suelo
Cuando el purín se aplica al suelo, parte del nitrógeno se convierte en óxido nitroso mediante procesos de nitrificación y desnitrificación microbiana. El factor de emisión del IPCC para la aplicación directa de estiércol es del 1% del nitrógeno total aplicado en forma de N₂O. Dado que el N₂O tiene un potencial de calentamiento global 265 veces superior al CO₂, incluso pequeñas emisiones tienen un impacto significativo.
Medidas para reducir la huella de carbono asociada a los purines
1. Captura del metano mediante digestión anaerobia
La instalación de un digestor anaerobio permite capturar el metano que se emitiría de la balsa y convertirlo en biogás utilizable. Esta medida tiene dos efectos positivos: elimina las emisiones de metano del almacenamiento (hasta un 80% de reducción) y genera energía renovable que puede sustituir al gas natural o a la electricidad de la red (con su huella de carbono asociada).
Para una granja de 200 vacas, la captura del metano de los purines puede equivaler a reducir entre 100 y 200 toneladas de CO₂eq al año, dependiendo del sistema de alojamiento y el clima.
2. Cobertura de la balsa de purines
Cubrir la balsa de purines con una geomembrana o cubierta flotante reduce las emisiones de metano entre un 40% y un 70%. Es una medida más económica que el digestor y no requiere infraestructura energética adicional, aunque tampoco aprovecha el metano capturado (que debe quemarse en antorcha si no hay aprovechamiento energético).
3. Tratamiento de nitrógeno para reducir emisiones de N₂O
Eliminar el nitrógeno amoniacal del purín antes de su aplicación al suelo (mediante tratamiento electroquímico u otras tecnologías) reduce la cantidad de sustrato disponible para los procesos de nitrificación-desnitrificación en el suelo y, por tanto, las emisiones de N₂O asociadas a la aplicación agrícola. Es una medida con doble beneficio: cumplimiento normativo y reducción de huella de carbono.
4. Técnicas de aplicación de bajo impacto
La aplicación del purín mediante inyección al suelo (en lugar de extensión superficial) reduce las emisiones de amoniaco durante la aplicación pero también puede modificar los procesos de nitrificación-desnitrificación posteriores. La incorporación rápida al suelo reduce la volatilización de amoniaco, que es precursor indirecto del N₂O.
5. Alimentación de precisión
La reducción de la proteína bruta de la dieta no solo reduce las emisiones de amoniaco (beneficio ya comentado en artículos anteriores) sino también los flujos de nitrógeno al suelo y, con ello, las emisiones de N₂O. Es una medida de bajo coste con múltiples beneficios ambientales.
Certificaciones y mercados de carbono para ganaderías
Huella de Carbono de Producto (ISO 14067)
La certificación de la huella de carbono del producto (litro de leche, kilogramo de carne) según la norma ISO 14067 permite a las explotaciones demostrar a compradores y distribuidores el impacto climático de su producción. Es un requisito creciente en los protocolos de compra de grandes cadenas de supermercados europeas.
Créditos de carbono en mercados voluntarios
Las reducciones verificadas de emisiones de GEI en explotaciones ganaderas pueden monetizarse en los mercados voluntarios de carbono. Plataformas como Verra (Verified Carbon Standard), Gold Standard o el mercado de carbono del MITECO permiten a las explotaciones emitir créditos de carbono por las reducciones certificadas. El precio de los créditos de carbono voluntarios para proyectos agrícolas oscila actualmente entre 15 y 50 euros por tonelada de CO₂eq.
Sello “Leche Baja en Carbono” y equivalentes
Varias iniciativas sectoriales (Lactalis, Danone, Nestlé) están desarrollando programas de compra preferente de leche con huella de carbono acreditada por debajo de ciertos umbrales, con una prima sobre el precio de la leche para las explotaciones certificadas. Esto abre una vía de ingreso adicional para las granjas que inviertan en reducción de emisiones.
¿Por dónde empezar? Cálculo de la huella actual
El primer paso para reducir la huella de carbono es conocerla. Existen varias herramientas de cálculo disponibles para explotaciones bovinas:
- SEASOFARM (CSIC): herramienta española para el cálculo de la huella de carbono de explotaciones ganaderas.
- Cool Farm Tool (Unilever): herramienta internacional con módulo específico para ganadería.
- IGER GHG calculator: desarrollada por el Institute of Grassland and Environmental Research del Reino Unido.
- Carbon Footprint Calculator de la FAO (GLEAM): gratuita y con cobertura de todos los sistemas ganaderos.
Preguntas frecuentes
❓ ¿Compensa económicamente reducir la huella de carbono en una granja bovina pequeña?
Depende de las medidas adoptadas y del acceso a mercados premium. Para granjas pequeñas, las medidas de menor coste (alimentación de precisión, cobertura de balsa) pueden tener un retorno positivo incluso sin acceso a mercados de carbono. La digestión anaerobia requiere escala suficiente para ser rentable.
❓ ¿Las emisiones de los purines bovinos están reguladas en España?
Las emisiones de metano y N₂O de los purines bovinos no están directamente reguladas en términos de límites de emisión para explotaciones individuales (a diferencia del amoniaco, que sí tiene NEA-MTD). Sin embargo, España tiene compromisos nacionales de reducción de GEI bajo el Acuerdo de París y la normativa europea de clima, que se traducirán en mayor presión sobre el sector ganadero en los próximos años.
Conclusión
Reducir la huella de carbono de una granja bovina a través de la mejora en la gestión de purines es técnica y económicamente posible. Las medidas existen, los instrumentos de certificación están disponibles y los mercados que premian la producción baja en carbono están creciendo. Las granjas que actúen ahora estarán mejor posicionadas cuando la presión regulatoria y la exigencia del mercado se intensifiquen.
El equipo de Safeland puede asesorarte sobre las medidas de reducción de emisiones más adecuadas para tu explotación y sobre cómo integrarlas en una estrategia de sostenibilidad coherente.



